El cacao peruano no solo será protagonista por su calidad, sino también por las historias que esconde detrás de cada grano.
Del 16 al 19 de julio, el Centro de Convenciones de Lima, en San Borja, será sede del XVII Salón del Cacao y Chocolate Internacional 2026, una edición que buscará mostrar el valor cultural, ambiental y social de uno de los productos emblemáticos del país.
Conversamos con la Directora de Promoción del Turismo de PromPerú luego de la elección de Lima como sede del principal evento gastronómico del mundo.
La feria reunirá a productores, chocolateros, investigadores y emprendedores de distintas regiones para demostrar que el cacao peruano trasciende la gastronomía y representa un motor de desarrollo para cientos de familias.
Un homenaje al legado de los mochicas
Uno de los principales atractivos será la exhibición de una réplica gigante de la "Mamá Cacao Mochica", una pieza arqueológica cuya versión original se conserva en el Museo Larco.
La cerámica representa a una mujer envuelta en frutos de cacao mientras amamanta a un niño, una imagen vinculada con la fertilidad, la alimentación y la continuidad de la vida. La muestra busca recordar que la relación del Perú con el cacao tiene raíces milenarias.
Además, por primera vez La Libertad participará en el salón con una propuesta centrada en el legado de las culturas Moche y Chimú, resaltando el vínculo histórico entre este cultivo y el patrimonio cultural peruano.
Innovación para aprovechar todo el fruto
La innovación también tendrá un espacio importante. Desde Bagua (Amazonas) llegarán los hermanos Elmer y Roger Cubas Medina, quienes presentarán "Mucilate", una máquina diseñada para facilitar la extracción del mucílago del cacao, conocido como "miel de cacao".
Este subproducto posee un alto potencial para la elaboración de bebidas, endulzantes naturales y otros alimentos, pero hasta ahora su aprovechamiento dependía principalmente de procesos manuales.
La iniciativa apuesta por una economía circular, en la que el valor del cacao no termina en las semillas utilizadas para fabricar chocolate, sino que se extiende a otros componentes del fruto.
Chocolate que ayuda a conservar la Amazonía
Desde Madre de Dios llegará otra experiencia que une producción y conservación ambiental.
Veintiuna familias de la comunidad nativa Ese'Eja de Infierno, ubicada en Tambopata, mostrarán cómo el cultivo de cacao se convirtió en una alternativa económica sostenible frente a la deforestación y los efectos del cambio climático.
Con el acompañamiento de la organización Conservación Amazónica – ACCA, la comunidad inició este proyecto en 2019 y hoy comercializa su propia marca de chocolates, Wipa, además de una nueva línea de pasta de cacao al 100 %, elaborada íntegramente por sus integrantes.
Un chocolate nacido de la resiliencia
Otra de las historias que llegará al salón es la de Miski Warmi, un emprendimiento ayacuchano creado por una madre y su hija tras dejar su hogar debido a la violencia familiar.
Lo que comenzó con la venta de chocotejas terminó convirtiéndose en una marca de chocolates de origen que combina cacao peruano con identidad cultural. Sus empaques, inspirados en los tradicionales retablos ayacuchanos, se han convertido en su sello distintivo.
Durante esta edición presentarán nuevos diseños de envoltorios tipo retablo y sus "Miskitejas", una línea que incorpora palabras en quechua mediante ilustraciones. Actualmente trabajan con cacaos de Piura y del VRAEM, y cuentan con doce puntos de venta en el país.
DATO:
Las entradas pueden adquirirse de manera anticipada a través de la plataforma Joinnus.
Suscríbete gratis a la Guía Gastronómica más prestigiosa del país. SUMMUM, el newsletter semanal.