Esto iba a empezar con cáscara de plátano. Hicimos una confitura de cáscara de plátano, con canela. Lo hicimos con un chocolate al 45% de cacao y quedó estupendo. También hicimos la prueba con la piel de limón. Pero cuando hicimos la de piel de papa chicharrón con el chocolate de 70% de cacao de Piura, que es más amargo, hicieron un matrimonio igual de rico, pero tenía esa nota salina. Este contraste del cacao amargo con las notas dulces de panela, la sal y el crujiente de la papa, hicieron un maridaje explosivo. Contrastabas el dulce, amargo y salado, pero en unión tenías una sensación muy agradable en boca, que perduraba. Y en textura, una barra dura que la vas pasando por la boca, se va derritiendo y queda esta papa crujiente.