BUEN GUSTOEs lo que coloquialmente se conoce como 'paladar'. Es decir, el alumno de cocina debe poseer unas papilas gustativas finas, capaces de percibir con detalle las variaciones del sabor de los alimentos. "Por ejemplo, si pruebas maracuyá y no sientes su sabor peculiar, estás en nada", señala Anabel Augusto, directora académica del Instituto D'Gallia. "Hay quienes pueden rendir examenes teóricos maravillosos pero que, lamentablemente, tienen un nudo en la lengua. Desatarlo es muy difícil", agrega.