La crisis social y política que atraviesa Bolivia continúa generando graves repercusiones en la frontera con el Perú. En el distrito binacional de Desaguadero, región Puno, largas filas de camiones de carga pesada permanecen inmovilizadas, alcanzando hasta siete kilómetros de congestión debido a los bloqueos registrados en territorio boliviano.
Según reportó RPP, centenares de conductores llevan más de 20 días atrapados en la zona fronteriza sin poder continuar su recorrido hacia Bolivia. La situación afecta principalmente a transportistas de carga internacional que trasladaban combustible, alimentos y mercancías diversas hacia el país vecino.
El país altiplánico vive un estallido social y grupos piden la renuncia del presidente.
Los camioneros denunciaron que sobreviven en condiciones precarias debido a la falta de recursos económicos y al agotamiento de sus provisiones. Muchos de ellos se organizan en pequeños grupos para preparar ollas comunes y compartir alimentos básicos mientras esperan una solución al conflicto.
“Estamos sobreviviendo”, relató uno de los transportistas afectados, quien explicó que desayunan únicamente café con pan y dependen de la solidaridad de ciudadanos peruanos para acceder a comida y servicios higiénicos. Los conductores aseguran que sus viáticos ya se agotaron tras semanas de paralización.
Las bajas temperaturas del altiplano han agravado aún más la situación. Ante la falta de hospedajes y apoyo logístico, muchos transportistas duermen dentro de sus propios vehículos soportando el intenso frío nocturno característico de la zona fronteriza puneña.
Algunos choferes alertaron además sobre problemas de salud entre sus compañeros, especialmente en adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes. Varios transportistas tuvieron que acudir a centros de salud cercanos debido al deterioro físico provocado por las condiciones extremas y la prolongada espera.
La crisis en Bolivia también viene afectando el comercio y el tránsito fronterizo entre ambos países. Reportes desde Desaguadero indican que ciudadanos bolivianos cruzan hacia territorio peruano para abastecerse de alimentos y productos básicos ante la escasez registrada en varias ciudades del país altiplánico.
Mientras continúan las protestas y bloqueos en Bolivia, los transportistas peruanos aseguran que aún no reciben instrucciones de sus empresas para retornar al país. La incertidumbre persiste en la frontera, donde cientos de conductores permanecen a la espera de una reapertura de rutas que les permita continuar sus viajes y poner fin a semanas de aislamiento y dificultades.
Suscríbete gratis a la Guía Gastronómica más prestigiosa del país. SUMMUM, el newsletter semanal.
VIDEO RECOMENDADO