La crisis del transporte turístico hacia Machu Picchu aún no se resuelve. A pesar de los anuncios sobre la incorporación de la empresa San Antonio de Torontoy en la ruta Hiram Bingham, hasta el momento no hay fecha definida para el inicio de operaciones ni para la puesta en marcha del plan de contingencia anunciado por la municipalidad provincial de Urubamba.
Durante la 134.ª sesión del Acuerdo Nacional en Palacio de Gobierno, el jefe de Estado reafirmó su compromiso con la institucionalidad y la unidad del país.
Darío Zúñiga, asesor legal de San Antonio de Torontoy, explicó que la empresa —integrada por 184 socios comuneros— cuenta con 18 buses contratados para prestar el servicio, aunque solo dos son de propiedad directa de la comunidad. Los vehículos restantes fueron alquilados a otras empresas con el fin de cumplir con las exigencias técnicas establecidas en el contrato firmado con la municipalidad provincial de Urubamba el 19 de septiembre.
“Estamos listos para operar, pero aún faltan coordinaciones logísticas. Los buses no pueden ingresar rodando a Machupicchu Pueblo; deben ser trasladados por plataformas de PeruRail, y eso requiere la aprobación de frecuencias por parte de Fetransa (Ferrocarril Trasandino)", precisó Zúñiga a Tendencia Semanal el pasado 5 de octubre.
En un reciente comunicado de PeruRail, emitido el 15 de octubre, confirma que solo cuatro de los seis buses adquiridos por la empresa comunal Sumac Ayllu San Antonio de Torontoy S.A.C. han sido trasladados hasta la ruta Hiram Bingham.
Los dos vehículos restantes aún permanecen pendientes debido al incumplimiento de requisitos técnicos y ambientales exigidos por el Sernanp y el MTC, lo que retrasa el inicio de las operaciones previstas dentro del plan de contingencia para Machupicchu.
A esta compleja logística se suman los efectos de las recientes protestas en el distrito, que obligaron a reformular el plan operativo inicial de Torontoy. “Estamos afinando los puntos finales con Consettur para evitar que la transición afecte la actividad turística. Calculamos que en 20 o 25 días podríamos estar operando a plenitud”, adelantó.
Sin embargo, el plazo de contrato es solo de 120 días, lo que limita la posibilidad de montar talleres o maestranzas propias. Por ello, Torontoy ha optado por tercerizar el soporte mecánico en talleres autorizados por el MTC, mientras Osinergmin evalúa las condiciones para el abastecimiento seguro de combustible en la zona.
El presidente del Frente de Defensa de Machupicchu, Darwin Baca, confirmó que existe un acuerdo interno entre Torontoy y Consettur para compartir la operación en partes iguales (50-50), aunque aún no se define oficialmente cómo se distribuirán los turnos y las frecuencias. “Hay avances, pero todavía no se puede hablar de normalidad. El plan de contingencia no ha empezado”, afirmó a Tendencia Semanal el pasado 12 de cotubre.
Si bien son 24 buses los que operan, los seis restantes serán encargadas a Tramusa, la empresa municipal de transportes turísticos de Machupicchu Publo. Así quedaría la torta.
PLATAFORMA DE VENTA DE BOLETOS DE BUSES
Mientras tanto, la municipalidad de Urubamba ha convocado a una capacitación sobre el nuevo sistema digital de venta de boletos para el servicio de bus, que busca garantizar trazabilidad y transparencia en la gestión.
La incertidumbre persiste entre los operadores turísticos y visitantes, que esperan una solución definitiva tras meses de conflicto por el control del transporte hacia la Llaqta. En tanto, la actividad turística sigue afectada por la falta de claridad sobre cuándo empezará realmente la nueva etapa del servicio.
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