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Reporte desde el sur

"Asimismo, estos actores locales saben que si gana Keiko, Fuerza Popular no tiene la infraestructura orgánica para hacerles frente. Las prioridades de la política regional y local son las que mandan".

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plaza mayor de puno
Columna de Iván Arenas.
Fecha actualización:
22/05/2026 - 07:00
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He venido a Puno. Vine justo antes de la segunda vuelta para observar el escenario político. En Lima se preguntan por cuál de los candidatos votarán masivamente los sureños, sobre todo Puno.

Primero diré que la influencia aimara —que viene desde el sur puneño y sus provincias— es sumamente importante en regiones como Arequipa, Cusco, Moquegua, Tacna y Lima, por supuesto. Ya hay una mayoría aimara en algunas de esas regiones. La influencia aimara es una “influencia rural” hacia los centros urbanos muy poderosa.

La segunda es que las dinámicas de la política regional se “montan” sobre el proceso electoral nacional. En Puno, para poner un ejemplo, hay una abierta disputa entre Juntos Por el Perú (Brígida Curo, César Tito) con sus socios regionales (el candidato Marcelino Tonconi), estos últimos han “adelantado” la campaña de las elecciones regionales y locales. Otros actores regionales y locales puneños saben que si gana Sánchez y sus aliados saldrían empoderados. Asimismo, estos actores locales saben que si gana Keiko, Fuerza Popular no tiene la infraestructura orgánica para hacerles frente. Las prioridades de la política regional y local son las que mandan. 

La tercera es el “factor boliviano”. Aunque no se diga mucho, en Puno y Juliaca hay atención sobre lo que sucede en Bolivia. Es una atención no tan lejana que les afecta en el comercio de manera directa. No se ven en el espejo del país boliviano. Allá hay un caos que aquí no existe. Además, hay una especie de orgullo de la moneda y la economía peruana sobre la boliviana. 

La cuarta es el “factor Estado”. En mis conversaciones con autoridades y líderes sociales, todos al final, tienen un reclamo directo al Estado. En Puno se exige la remediación ambiental del lago Titicaca, la construcción de las 10 plantas de tratamiento de aguas residuales, los teleféricos en Puno y Juliaca y el ataque a la minería ilegal que está contaminando el lago del que toman agua potable. Puno necesita un “plan de 100 días”. Es el Estado —en toda su dimensión— ineficiente y corrupto, uno de los lastres.  

La otra es el “factor de la izquierda” Los líderes no explican su mundo político entre la izquierda o la derecha. La izquierda —débil en las ciudades— está organizada sobre todo en el mundo rural a través del gremio magisterial. Allí se explica el voto del mundo rural aimara a favor de Sánchez. Como dijimos, la influencia de ese mundo rural aimara es importante en la política local, regional y nacional. 

El factor “antifujimorista”. Noto una reducción del “antifujimorismo”. Después de mucho tiempo se abren locales de Fuerza Popular cuando antes la izquierda hacía scratches. Eso ocurre porque hay un “fujimorismo social” en claro recuerdo al primer albertismo que empieza a expresarse.

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