Advierte los riesgos de la figura de Antauro Humala, una Asamblea Constituyente y el discurso divisionista de Roberto Sánchez y sus candidatas de la vicepresidencia. Y deja claro que, a pesar de los ataques de Rafael López Aliaga, el fujimorismo tenderá puentes con los parlamentarios más afines de Renovación Popular y de agrupaciones como el Partido del Buen Gobierno y Obras.