La pesca artesanal atraviesa una severa crisis en el litoral de Lambayeque debido a la escasez de especies marinas, una situación atribuida a las anomalías térmicas provocadas por el fenómeno El Niño y a los constantes maretazos que afectan la zona.
A la fecha, el sospechoso continúa prófugo. Ante esta situación, los familiares de la víctima manifestaron su temor de que el implicado intente fugarse del país para eludir la justicia.
La situación mantiene varadas alrededor de 180 embarcaciones en el distrito de San José, donde cerca de 2.500 pescadores artesanales han tenido que suspender sus actividades.
Si se consideran también las caletas de Pimentel y Santa Rosa, el número de trabajadores perjudicados supera los 7.000.
Ante la paralización de las faenas, muchos pescadores dedican su tiempo a reparar redes y dar mantenimiento a sus embarcaciones mientras esperan que mejoren las condiciones del mar y se normalice la presencia de especies.
Sin embargo, la prolongada inactividad ha obligado a numerosos trabajadores a buscar empleos temporales fuera del sector pesquero para generar ingresos y cubrir las necesidades básicas de sus familias. A ello se suma la aplicación de vedas para algunas especies, lo que limita aún más la actividad extractiva.
Los dirigentes del sector señalaron que, hasta el momento, no han recibido apoyo económico ni subsidios por parte del Gobierno Central.
Por ello, solicitaron la implementación de medidas urgentes que permitan atender la emergencia y reducir el impacto económico que enfrenta la pesca artesanal en la región.
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