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El Perú es ancho y diverso

"Lo que revelan los resultados de las elecciones de abril es que los únicos dos partidos con presencia nacional son Fuerza Popular y Juntos por el Perú”. 

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(Midjourney/Perú21)
(Midjourney/Perú21)
Fecha actualización:
17/05/2026 - 07:00
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Muchos observadores nacionales e internacionales han destacado la precisión del trabajo de Ipsos del 12 de abril tanto en la encuesta a boca de urna para Perú21 y Latina como en el conteo rápido encargado por Transparencia. En ambos casos, los resultados estuvieron muy cerca del cómputo final: las diferencias máximas con el resultado de algún candidato fueron 1.6 y 0.6 puntos porcentuales, respectivamente, dentro de los márgenes de error ofrecidos.

Sin embargo, algunas preguntas válidas han surgido con respecto a las diferencias entre el simulacro de votación efectuado por Ipsos la víspera de las elecciones y el resultado final de la votación del domingo 12. Para entender mejor los cambios ocurridos es mejor hacer el análisis con los votos totales y no solo con los votos válidos. Lo que revela esa comparación es que entre la encuesta del sábado y los resultados del domingo Keiko Fujimori pasó de 14.1 a 14.3%; pero sí hubo tres candidatos que crecieron significativamente de un día para el otro: Roberto Sánchez pasó de 7.5% a 10.0%, Rafael López Aliaga de 7.7% a 9.9% y Jorge Nieto de 6.3% a 9.1%. La explicación la ha dado la propia ciudadanía en una encuesta de Ipsos/Perú21: 19% pensaba decidir su voto el último día (31% en el sector rural). Pero vale la pena profundizar en la dirección que tuvo esa decisión de última hora.

Aunque las transferencias de votos nunca son absolutas, es evidente que los 2.5 puntos porcentuales que creció Sánchez equivalen a los puntos que perdieron al final Ricardo Belmont y otros candidatos de izquierda como Ronald Atencio y Vladimir Cerrón. También coincide el crecimiento de 2.2% de López Aliaga con lo que perdieron Carlos Álvarez y diversos candidatos que apelaban a un electorado de centro-derecha, como José Williams y César Acuña. Y, por último, el sorprendente crecimiento de Jorge Nieto en 2.8% es similar a lo que perdieron una legión de candidatos de centro y centro-izquierda como Alfonso López-Chau, Marisol Pérez Tello, Enrique Valderrama, George Forsyth, Mesías Guevara y varios más. Además, el voto blanco/nulo creció de 15.6 a 16.9%.

En resumen, el último día hubo una transferencia de 7.8 puntos a favor de los cuatro candidatos que ocuparon los primeros lugares en desmedro de los 31 candidatos restantes. Como podía anticiparse, muchos electores abandonaron a los candidatos con menor opción para inclinarse por el que veían con más posibilidades de llegar a la segunda vuelta desde su perspectiva política.

Las garrafales deficiencias de la ONPE en la distribución del material electoral generaron una comprensible inquietud sobre su impacto en el resultado electoral. Ahora se sabe que el impacto fue limitado por la decisión del JNE de ampliar las horas de votación. La comparación entre las tasas de ausentismo en las mesas que abrieron tarde y las mesas que abrieron temprano muestra que no más de 20,000 personas abandonaron las colas en los centros de votación y no regresaron a votar más tarde. Eso representa menos del 0.1% del electorado nacional. Las personas que dejaron de votar podrían haber sumado entre 5,000 y 8,000 votos a López Aliaga, lo cual habría sido insuficiente para variar el resultado final, ya que Sánchez lo superó por más de 20,000 votos.

Lo que lleva a un análisis más relevante, y es por qué Sánchez, un candidato que quedó en el noveno puesto en Lima, por debajo de candidatos de partidos que no pasaron la valla electoral, como Marisol Pérez Tello y Carlos Espá, puede haber pasado a la segunda vuelta mientras que el ganador en la capital, López Aliaga, quedó fuera de ella.

Lo que ocurrió, como advertimos el mismo día que presentamos los resultados del conteo rápido integral, es que en muchos lugares del Perú el resultado fue exactamente opuesto. Si se excluye Lima Metropolitana, el primer lugar en el resto del territorio nacional lo obtuvo Sánchez, mientras que López Aliaga quedó en séptimo lugar. Keiko Fujimori ocupó el segundo lugar tanto en Lima como en el interior del país y, con esa votación más homogénea, la mayor votación a nivel nacional.

Lo que revelan los resultados de las elecciones de abril es que los únicos dos partidos con presencia nacional son Fuerza Popular y Juntos por el Perú. De las 27 circunscripciones electorales, Keiko Fujimori tuvo la mayor votación en 12 y Roberto Sánchez en 11. López Aliaga solo en dos (Lima y Extranjero), Nieto en una y Belmont en una.

Parafraseando a Ciro Alegría, podría decirse que el Perú es ancho y diverso. No puede ser gobernado con una visión Lima-céntrica y menos con actitudes de desprecio a los electores de los pueblos más alejados. Pero tampoco con un sentimiento antilimeño, la metrópoli donde reside la tercera parte de los peruanos y que genera más de la mitad de los recursos fiscales del país. El Perú necesita un gobierno que entienda que la diversidad es una fortaleza; que comprenda que un mestizaje cultural respetuoso con la diversidad es un imperativo para la unidad nacional; y que tenga la voluntad de sumar esfuerzos para generar desarrollo sostenible y bienestar para los peruanos de todas las regiones de este gran país.

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