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El aprendizaje sin aula

"El desafío educativo es mitigar los riesgos sin cancelar las oportunidades".

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"Para muchos adolescentes lo digital les permite interactuar con personas de distintos orígenes y explorar puntos de vista diferentes".
Fecha actualización:
05/06/2026 - 07:05
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El mundo digital tiene riesgos reales: distracción, desinformación, exposición a contenidos dañinos y uso excesivo. Pero, como las dos caras de una misma moneda, también ofrece enormes oportunidades para aprender, crear, explorar intereses y ampliar horizontes. El desafío educativo es mitigar los riesgos sin cancelar las oportunidades.

Ese equilibrio es urgente porque el aprendizaje ya se salió del aula. Millones de adolescentes usan Internet para aprender por cuenta propia. Según la OCDE, el 84% de estudiantes de 15 años en sus países miembros dedica dos horas o más por semana a usar dispositivos digitales para aprender fuera de la escuela, consultando tutoriales o aplicaciones educativas. El dato es mayor entre las adolescentes mujeres y entre estudiantes de nivel socioeconómico alto.

Ver tutoriales, buscar información o participar en comunidades puede ampliar horizontes, pero también puede quedarse en consumo fragmentado, superficial o dependiente de algoritmos. Ahí está el rol de la escuela: ya no como dueña exclusiva del contenido, sino como institución que enseña método, criterio y propósito.

También necesita asumir una identidad digital propia. No basta con tener dispositivos, Internet o plataforma de tareas. Una escuela con identidad digital es aquella que orienta el aprendizaje que ocurre dentro y fuera del aula: recomienda recursos confiables, enseña a verificar información, promueve creación y no solo consumo, y construye acuerdos claros con docentes, estudiantes y familias.

Para muchos adolescentes lo digital les permite interactuar con personas de distintos orígenes y explorar puntos de vista diferentes. Pero si la escuela ignora ese aprendizaje informal, los estudiantes con más capital cultural y familiar lo convertirán en ventaja, mientras otros quedarán más expuestos a usos pasivos o riesgosos. La brecha no es solo de acceso, sino de aprovechamiento.

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