El reciente sismo con consecuencias fatales registrado en la provincia de Chupaca, en Junín, recuerda la amenaza latente para el país, principalmente en la capital, de la ocurrencia de un devastador terremoto de magnitud 8.8 Entonces, cabe preguntarse: ¿Las personas y las autoridades están preparadas para enfrentar una eventual emergencia?
Sobrina nieta del bardo inmortal hizo posible este espacio que promoverá la expresión artística de los residentes, en el marco del 127.° aniversario de su nacimiento
De acuerdo al ingeniero Raúl Delgado Sayán, la respuesta es ‘no estamos listos’. La conclusión llega tras evaluar la densidad poblacional, el silencio sísmico acumulado y la calidad del suelo donde están construidas las viviendas.
“El pronóstico de un sismo de 8.8 en Lima está medido, porque se calcula la energía acumulada desde hace más de 280 años, periodo en el que no hemos tenido un sismo de gran magnitud en Lima. Que va a venir, va a venir (el terremoto). ¿Estamos preparados? Lamentablemente, no”, resaltó en RPP el experto en temas de infraestructura.
Según explicó, las estimaciones señalan que un terremoto podría causar la muerte de más de 100 mil personas en la capital.
La preocupación aumenta al considerar que cerca de 3 millones de personas viven en zonas de laderas y cerros que rodean Lima, muchas veces en viviendas construidas de manera informal y sobre terrenos vulnerables. "Tenemos 3 millones de personas que viven en los cerros que colindan la ciudad", acotó.
Obras inconclusas en las avenidas Faucett, Morales Duárez y Santa Rosa han convertido el acceso al terminal aéreo en un verdadero vía crucis.
Delgado Sayán precisó que el impacto de un gran terremoto dependerá de tres factores: la profundidad del sismo, la duración del movimiento y la calidad del suelo sobre el que se levantan los predios.
“No es lo mismo un suelo blando que un suelo de conglomerado”, indicó el especialista, al advertir que distritos edificados sobre terrenos menos compactos sufrirían una mayor amplificación de las ondas sísmicas.
VULNERABILIDAD
Por su parte, el jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, subrayó que la tragedia en Junín deja una lección clara para todos: la vulnerabilidad de las construcciones sigue siendo el principal factor de riesgo.
“Los sismos no podemos evitar que ocurran. Somos un país sísmico y un evento como el de Junín puede ocurrir en cualquier parte del territorio. Si no mejoramos la calidad de las construcciones, siempre estaremos expuestos a sufrir mayores daños”, declaró a Perú21TV.
El Perú nos necesita informados para tomar decisiones. Suscríbete gratis al newsletter de Perú21: LAS TOP 5 NOTICIAS QUE DEBES SABER HOY. Haz click en el siguiente enlace.
VIDEO RECOMENDADO