Utilizar el nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, en el Callao, se ha convertido en un dolor de cabeza para cientos de miles de viajeros nacionales e internacionales. Perú21 corroboró el tráfico infernal en las vías de acceso al terminal aéreo y cómo las personas, desesperadas por alcanzar su vuelo, bajan de los autos y se ponen a correr con sus maletas en medio de la pista, exponiéndose a atropellos y asaltos.
El accidente ocurrió durante la madrugada cuando la unidad se dirigía al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez sin pasajeros.
Para Mario Candia, ingeniero principal de la empresa Transis, el responsable de este caos es el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) por no entregar a tiempo obras viales definitivas, como la autopista y el puente Santa Rosa, y el intercambio vial entre las avenidas Elmer Faucett y Morales Duárez.
Un vía crucis
A las 8:30 a.m. del último miércoles, el tráfico en la avenida Faucett era intenso. Minutos después, se convirtió en un embotellamiento monumental. Los vehículos procedentes de Lima Sur y del Cercado debían avanzar por la avenida Quilca, realizar una vuelta en ‘U’ a la altura del grifo Celeste y luego dirigirse hacia Morales Duárez para ingresar al aeropuerto.
A esta situación, se suma el cierre parcial de la avenida Faucett, en el cruce con la avenida Argentina, debido a las obras del Ramal 4 del Metro de Lima. La reducción de carriles obliga a los vehículos a realizar desvíos y giros más largos, lo que genera nuevos embotellamientos.
En horas punta recorrer apenas unas cuadras puede tomar entre 45 minutos y 1 hora.
“Sinceramente nos vemos enormemente afectados. Hay momentos en que la salida del aeropuerto hacia Faucett demora una hora. La gente tampoco quiere pagar más por el servicio”, señaló un taxista.
Otro usuario fue más crítico. “Este aeropuerto debería tener varias salidas hacia distintos puntos de Lima, pero tiene una sola entrada y una sola salida”.
El segundo gran foco de congestión se encuentra en la intersección de las avenidas Santa Rosa y Morales Duárez.
Allí las obras del puente definitivo Santa Rosa obligaron al cierre de dos carriles de Morales Duárez, lo que redujo significativamente la capacidad de la vía. Aunque se han implementado desvíos y se utilizan carriles en sentido contrario para aliviar el tránsito, el resultado es insuficiente.
El giro en ‘U’ de la avenida Quilca hacia Faucett toma más de 40 minutos. (Víctor Ch. Vargas)
La obra recién ha comenzado y, según el cronograma, demandará 913 días, es decir, al menos tres años.
El tráfico se intensifica desde las 3:00 p.m. Conductores y pasajeros denuncian que pueden permanecer atrapados hasta 60 minutos para recorrer una distancia corta.
Durante el recorrido, incluso una ambulancia permaneció inmovilizada durante más de 25 minutos entre buses y automóviles.
La escena más dramática ocurre cuando los viajeros, presos del pánico ante la posibilidad de perder sus vuelos, optan por bajar de los vehículos y correr con sus maletas en medio de la pista. Una situación que los expone a accidentes de tránsito y a la delincuencia, y que Perú21 registró en la avenida Morales Duárez.
“Yo llevaba a mi familia al aeropuerto para su vuelo a EE.UU., que era a la medianoche. Salí de Miraflores a las 6:00 p.m., fui por la Costa Verde y subí por la avenida Santa Rosa y, como estaba destruida, tuve que salir por calles paralelas. Al final, después de pasar todo este problema, llegué a Morales Duárez con Santa Rosa, y para dar esa bendita vuelta en ‘U’ para entrar al aeropuerto, me demoré una hora y media más; es decir, mi viaje se convirtió en un martirio de dos horas y media”, relató el periodista de esta casa editora, Fernando Lino.
¿Cómo mitigar el caos?
Para Mario Candia, la responsabilidad de esta situación recae principalmente en el MTC por no haber ejecutado a tiempo las obras de infraestructura necesarias.
“El problema del acceso al aeropuerto es crítico y grave. Nos afecta a todos y debió resolverse hace por lo menos una década”, señaló.
Según explicó, uno de los proyectos que nunca se concretó fue un intercambio vial entre las avenidas Faucett y Morales Duárez, diseñado hace más de siete años para evitar precisamente el colapso actual.
“Finalmente, nunca se hizo nada. En mi opinión, la responsabilidad es del Ministerio de Transportes”, afirmó.
Candia reconoció que existen algunas medidas de corto plazo que podrían aliviar parcialmente este problema, como habilitar un giro más cercano en el puente de ingreso al aeropuerto para evitar que los vehículos recorran largos tramos antes de retornar. No obstante, subrayó que esas acciones solo servirían como paliativos.
A su juicio, la prioridad del próximo gobierno deberá ser ejecutar el intercambio vial entre Faucett y Morales Duárez, y destrabar cuanto antes la construcción de la autopista Santa Rosa. “Y, por supuesto, terminar el puente Santa Rosa, que ya está encaminado”, finalizó.
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