El legendario Studio Ghibli fue distinguido con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026, consolidando su legado como uno de los estudios de animación más importantes e influyentes de la historia del cine.
La presidenta mexicana anunció que la banda surcoreana aceptó regresar el próximo año, mientras el país enfrenta una crisis marcada por homicidios, desapariciones y presión del crimen organizado.
Fundado en 1985 por Hayao Miyazaki, Isao Takahata y el productor Toshio Suzuki, el estudio japonés revolucionó la animación mundial con películas que mezclan fantasía, sensibilidad, crítica social y una profunda conexión con la naturaleza.
El jurado destacó que las obras de Ghibli han logrado “transformar excepcionalmente la creatividad en conocimiento y comunicación”, además de transmitir valores como la empatía, la tolerancia, la amistad y el respeto por el medioambiente.
Entre las producciones más emblemáticas del estudio figuran Mi vecino Totoro, El viaje de Chihiro, La princesa Mononoke, Ponyo y La tumba de las luciérnagas, consideradas auténticas joyas de la animación contemporánea.
El reconocimiento también pone nuevamente en el centro la figura de Miyazaki, considerado uno de los grandes maestros del cine mundial. A sus 85 años, el director continúa trabajando en nuevas ideas, manteniendo intacta su filosofía artesanal y su rechazo a los procesos industriales acelerados.
Más allá de sus películas, Studio Ghibli construyó un fenómeno cultural global. Su universo inspiró libros, podcasts, parques temáticos y hasta millones de recreaciones visuales en redes sociales utilizando inteligencia artificial. OpenAI reconoció en 2025 que millones de usuarios utilizaron herramientas de generación de imágenes para recrear fotografías con estética inspirada en Ghibli.
El cineasta mexicano Guillermo del Toro definió alguna vez la obra de Miyazaki como una experiencia profundamente humana: “No se trata de dejarte extasiado, sino de contar lo dulce y lo amargo de la vida”.
Con este premio, Studio Ghibli se suma a la lista de grandes figuras reconocidas por la Fundación Princesa de Asturias y reafirma algo que millones de fans ya sabían: sus historias no solo entretienen, también transforman la manera de mirar el mundo.