El Proyecto Ajíes del Perú, Repsol y Perú21 lideran una cruzada para rescatar del olvido 300 variedades de estos frutos picantes. La iniciativa busca que los cocineros de barrio se conviertan en guardianes de la biodiversidad y puedan llevar estos productos directamente de la chacra a la mesa de los peruanos, y así evitar su extinción.