Guardar respeto hacia las plantas, generosos pulmones del planeta, resulta cada vez más importante para la conservación de la vida. Sin embargo, hay algunas personas que van más allá. Seamos claros: hay gente que se excita con los árboles y quiere tener sexo con ellos. Y no solo árboles, pues esta inusual atracción sexual puede estar dirigida hacia cualquier representante del mundo botánico: una papaya, un pepino, una puya Raimondi. Este fenómeno se conoce como dendrofilia. ¿No nos cree? No importa. Veamos más curiosidades sexuales.