Solórzano, jefe de la Escuela de Alta Cocina de Columbia, cree que el trabajo de la Sunedu con las licencias de escuelas y universidades ayudará a que se mejore la calidad educativa. Sabe que hay un saldo pendiente de la cocina peruana, en provincias especialmente, donde se debe respetar la comida de la calle. Sin duda alguna, el gran reto es ingresar al mercado asiático, que cuenta con un público muy complicado.