Con la llegada de una nueva estación, no solo las personas sienten los efectos de los cambios de temperatura y humedad; las mascotas también pueden experimentar alteraciones que afectan la salud y equilibrio de su piel, provocando incluso enfermedades dermatológicas si no se les brinda el cuidado adecuado.
La primera película, estrenada en 1984 y dirigida por Joe Dante, se convirtió rápidamente en un fenómeno cultural gracias a su mezcla única de terror, humor y ternura.
La doctora Cecilia Padilla, médica veterinaria especialista en dermatología veterinaria y medicina felina, explica cómo los cambios de clima pueden alterar la piel de perros y gatos, y comparte recomendaciones para mantenerla saludable.
Entre las más comunes figuran la dermatitis alérgica, asociada a alérgenos ambientales; la resequedad cutánea, que causa descamación y picazón; y las infecciones bacterianas o fúngicas, frecuentes cuando hay exceso de humedad o un mal secado tras el baño.
Durante los meses cálidos también aumentan las picaduras de pulgas, que generan irritación y caída del pelo, mientras que la exposición prolongada al sol puede provocar quemaduras, sobre todo en animales de piel clara.
"La piel, el órgano más grande del cuerpo y principal defensa frente al entorno, también sufre los efectos del cambio climático, que puede alterar su nivel de grasa, humedad y sensibilidad. Más que la raza o el tipo de pelaje, influyen factores como el ambiente, la alimentación y la frecuencia del baño; por eso, mantener una rutina básica de cuidado dermatológico es esencial", señala Padilla.
Durante el cambio de estación, pequeños ajustes en la rutina pueden marcar la diferencia para mantener la piel de tu mascota sana y libre de molestias. Aquí algunas recomendaciones útiles y accesibles que puedes aplicar en casa:
- Baños adecuados y secados completos: Evita utilizar detergentes o jabones de uso humano, ya que pueden alterar el pH natural de la piel de tu mascota y provocar irritaciones.Tras el baño o si se moja por la lluvia, seca bien su pelaje; si no tienes secadora, una toalla gruesa o dejarlo unos minutos al sol será suficiente para mantener su piel saludable y libre de humedad.
- Cepillado regular: Utilizar un cepillo de cerdas suaves o un guante de goma ayuda a eliminar el pelo muerto, estimular la circulación y mantener la piel oxigenada. Este hábito también permite detectar a tiempo irritaciones, parásitos o zonas con resequedad.
- Buena alimentación: incluir en la dieta fuentes naturales de ácidos grasos, como el pescado y el huevo cocido, ayuda a mantener la piel hidratada y el pelaje brillante. Estos alimentos aportan omega 3 y 6, que favorecen la regeneración celular, reducen la inflamación y fortalecen la barrera cutánea. Además, complementarlos con una nutrición balanceada y agua fresca diaria es clave para conservar una piel sana desde el interior.
- Control de parásitos: además del uso regular de pipetas o collares antipulgas, es importante mantener una buena higiene en su entorno. Aspira con frecuencia los espacios donde descansa tu mascota y lava su cama y mantas con agua caliente para eliminar huevos y larvas, evitando así reinfestaciones y problemas en la piel.
- Revisiones veterinarias: Realiza una revisión dermatológica al menos una o dos veces al año. Un profesional puede detectar a tiempo afecciones como dermatitis, alergias o sarna, y brindar el tratamiento adecuado antes de que se agraven y comprometan la salud de tu mascota.
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