“El 1 de julio le comunicamos a la señora presidenta que tiene indicios de desbalance patrimonial para que lo pueda contestar. Diez días después, el Poder Ejecutivo envía un proyecto de ley al Congreso que entre cientos de hojas (...) incluye de manera casi de contrabando, como se suele decir, de manera absolutamente escondida, una disposición que le corta las manos a la Contraloría a partir del próximo año”, indicó.