En política, los hilos del poder a veces son de seda, miden poco más de un metro y se anudan al cuello. Hace apenas unos días, Perú21 reveló el misterio detrás de la nueva obsesión textil del presidente José María Balcázar, una corbata azul con el holograma del Club Nacional que el mandatario no dejó de usar durante la última semana de mayo, incluso en el día del simulacro nacional multipeligro.
Decreto supremo establece tolerancias laborales, días de descanso y permisos especiales para garantizar la participación ciudadana en la segunda elección presidencial del domingo 7 de junio.
Resulta que aquel souvenir, obsequio del embajador en retiro Ernesto Pinto-Bazurco Rittler, tenía un precio. Este se vio plasmado, primero, en la Resolución N.° 308-2026-RE del 29 de mayo de 2026, que lo nombró asesor ad honorem del despacho del Ministerio de Relaciones Exteriores. Solo un día después, la Resolución Ministerial N.° 310-2026-RE lo autorizó a viajar a Nueva York en una comisión de servicios desde el 2 de junio hasta el 1 de julio de este año.
El motivo oficial del viaje es sostener reuniones en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con representantes de los Estados miembros y altas autoridades del sistema internacional. ¿El objetivo de fondo? La postulación peruana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, un viejo anhelo que, según fuentes diplomáticas, el propio Pinto-Bazurco ha venido pidiendo de manera insistente a los últimos cancilleres.
Por supuesto, aunque el cargo de asesor sea “ad honorem”, el viaje no lo es. El dispositivo legal deja muy en claro en su artículo 2 que todos los gastos de pasajes y viáticos, con un día adicional añadido por gastos de instalación y traslado, serán cubiertos íntegramente por el Estado peruano, sumando alrededor de 16 mil dólares americanos.
No se entiende cómo el presidente Balcázar, a escasos días de dejar el Palacio de Gobierno y con tantas necesidades en el país, tenga como prioridad este tema que tranquilamente podría revisar el siguiente gobierno. Peor aún, el Perú ya cuenta con personal diplomático acreditado ante la ONU en Nueva York, a quien perfectamente se le pudo encargar esta misión sin generar un gasto extra.
En los pasillos de Torre Tagle sería bochornoso que el emisario enviado a la Gran Manzana para evaluar la posibilidad de una postulación del Estado termine siendo, al mismo tiempo, el propio postulante beneficiado.
Tenga en cuenta:
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) es el único tribunal mundial con jurisdicción universal.
La CIJ resuelve disputas legales entre Estados y emite opiniones consultivas.
La CIJ fue establecida en 1945 con sede en La Haya, Países Bajos
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