Luego de más de 15 días de operaciones ininterrumpidas, las autoridades suspendieron temporalmente las labores de búsqueda y remolque de la embarcación “Deo Rigo”, hundida junta otra embarcación ("El Oriente") tras un alud de tierra ocurrido el 1 de diciembre en el distrito de Iparía, región Ucayali, tragedia que dejó decenas de víctimas y desaparecidos.
La jornada, que reunió a cientos de estudiantes de distintas edades, se convirtió en una oportunidad para que el pontífice dirigiera un mensaje de paz, unidad y amor a los más jóvenes en vísperas de la Navidad.
Durante los días 14 y 15 de trabajo en la zona del naufragio, personal de la Marina, la Policía, la municipalidad de Iparía y equipos especializados, con soporte logístico del gobierno regional de Ucayali, desplegaron maniobras técnicas de alta complejidad con el objetivo de reflotar y remolcar la nave.
Para estas labores se emplearon de manera simultánea dos grúas de gran capacidad, chatas, un tractor forestal, una retroexcavadora, chalupas de apoyo y cables acerados, además de equipos de buceo especializados, en un esfuerzo coordinado para aprovechar cada recurso disponible.
Si bien la embarcación logró desplazarse varios metros hacia la orilla, el avanzado deterioro estructural del casco, las condiciones del lecho del río —incluida una barrera natural de sedimentos— y la rotura de uno de los cables durante los intentos finales impidieron concretar el remolque. No obstante, se logró extraer partes y componentes estructurales, lo que permitió avanzar en la evaluación técnica del estado de la nave.
BÚSQUEDA SUSPENDIDA
En conferencia de prensa, el gobernador regional Manuel Gambini informó que la Marina de Guerra suspendió oficialmente las labores de búsqueda debido a la intensa temporada de lluvias, que mantiene elevado el caudal del río y pone en riesgo al personal de rescate.
“Estamos suspendiendo las labores hasta que las condiciones se den para poder entregar los restos a sus familiares”, señaló la autoridad.
Además, precisó que las operaciones podrían retomarse después de mayo, cuando disminuya el nivel del río. "Tiene que bajar el nivel del río (...) y lo que se va a rescatar básicamente son los restos óseos", explicó Gambini.
Según el balance oficial, la tragedia dejó 44 personas fallecidas, la mayoría pobladores indígenas. De ellas, 14 murieron el mismo día del accidente, cuando un deslizamiento de tierra sumergió dos embarcaciones que se encontraban atracadas en la ribera del río Ucayali.
Solo una de las naves transportaba pasajeros y llevaba a bordo más de 60 personas, de las cuales alrededor de 20 sobrevivieron con heridas. Las autoridades no han precisado una cifra exacta de ocupantes.
¿QUÉ SE HARÁ AHORA?
El gobierno regional de Ucayali aseguró que durante estas más de dos semanas se desplegaron todos los recursos humanos, técnicos y logísticos razonablemente disponibles, manteniendo coordinación interinstitucional y comunicación permanente con los familiares de las víctimas.
En las próximas horas, se informó, se dará a conocer de manera oficial qué acciones adicionales se adoptarán, en un proceso que —remarcaron las autoridades— requiere prudencia, respeto y responsabilidad, debido a la magnitud de la tragedia.
El caso se suma a otros accidentes fluviales graves en la Amazonía peruana, como el ocurrido en el río Huallaga en 2021, donde murieron 22 personas tras el choque frontal de dos embarcaciones, una de ellas con sobrecupo de pasajeros.
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