Diversos gremios empresariales, asociaciones de guías y organizaciones del sector turismo emitieron pronunciamientos públicos luego del informe difundido por Perú21 el 4 de marzo, en el que se identificó un patrón inusual de reservas y cancelaciones de boletos de ingreso a Machu Picchu a través de la plataforma estatal de venta de entradas.
En un comunicado conjunto, donde destacan organizaciones como CANATUR y APTAE, señalaron que, de confirmarse la situación expuesta, esta podría afectar la disponibilidad de boletos para los visitantes y generar distorsiones en el mercado turístico. Por ello, solicitaron que los hechos sean investigados de manera “técnica, objetiva y exhaustiva”.
Datos extraídos de la web del Ministerio de Cultura muestran que cinco agencias concentraron en 2025 más de 1,200 cancelaciones diarias de accesos a la ciudadela inca.
Entre las acciones planteadas, los gremios pidieron al Ministerio Público iniciar las investigaciones correspondientes y a la Contraloría General de la República auditar el sistema de reservas y sus mecanismos de control. Asimismo, exhortaron a la Defensoría del Pueblo a velar por los derechos de turistas y operadores formales, y al Ministerio de Cultura a revisar y fortalecer el sistema de venta de boletos.
“El acceso transparente y equitativo a los boletos de ingreso a Machu Picchu es un asunto de interés nacional e internacional”, señalaron en el pronunciamiento. Añadieron que cualquier debilidad en el sistema debe corregirse con prontitud y que, de confirmarse irregularidades, deben aplicarse las sanciones correspondientes respetando el debido proceso.
A este pronunciamiento se sumó la Asociación Peruana de Operadores de Turismo Receptivo e Interno (Apotur), que expresó su “profunda preocupación” por los patrones irregulares detectados en el sistema de reservas y cancelaciones de boletos para el principal atractivo turístico del país.
Según el gremio, estas situaciones confirman advertencias que el propio sector venía planteando desde hace tiempo ante las autoridades. Apotur indicó que en distintas reuniones se había advertido la necesidad de garantizar seguridad digital, control del inventario y mecanismos certificados de operación del sistema de venta de entradas.
Perú21 detectó un extraño patrón de reservas y cancelaciones de entradas para la ciudadela inca.
El gremio señaló además que desde 2024 había expresado por escrito su preocupación por prácticas de competencia desleal vinculadas a la comercialización de entradas a Machu Picchu a través de plataformas no oficiales.
En su pronunciamiento, Apotur sostuvo que la falta de disponibilidad real de boletos puede afectar directamente al sector turístico y a las miles de personas cuyo sustento depende de esta actividad. “Cuando el sistema genera bloqueos o distorsiones en el inventario, el Perú pierde ventas internacionales, se cancelan itinerarios turísticos y se afectan miles de empleos en toda la cadena turística nacional”, indicó.
La asociación añadió que, en un momento en el que el país busca recuperar plenamente su turismo receptivo, estas fallas pueden afectar la competitividad del destino frente a otros países de la región.
Entre las medidas planteadas por el gremio figuran implementar un sistema de reserva con pago inmediato, incorporar mecanismos tecnológicos anti-bot y verificación humana para evitar reservas automatizadas, realizar auditorías técnicas externas e independientes al sistema y promover investigaciones que permitan determinar posibles responsabilidades.
Apotur también expresó su disposición a colaborar con las autoridades para corregir las distorsiones detectadas y garantizar un sistema de venta de boletos “confiable”, que proteja la imagen y competitividad del Perú como destino turístico internacional.
VIDEO RECOMENDADO