“Por lo ocurrido con el ciclón Yaku ahora se sobredimensionan los hechos relacionados con ese tema. La formación ciclónica debería disiparse en 72 horas y no es comparable con lo que sucedió antes en el Perú. El modelo de estimación demuestra, además, que las velocidades del viento son débiles, por lo que no representa peligro”, precisó Abraham Levy a Perú 21.