“Es un tema nunca antes visto. Es una pandemia de carácter criminal que trae una lectura de una recesión. Tuvieron un encierro. Y ahora, este año, que ya se liberó la calle, salieron con todo. El Tren de Aragua ha puesto en escenario una serie de hechos no antes vistos. Tenemos personas introducidas en colchones, en maletas, cuerpos incinerados, cuerpos descuartizados. Una lectura criminal que no hace más que generar temor dentro del grupo criminal porque estos hechos son grabados y posteriormente son difundidos. Al ver que en el transcurso del desarrollo de sus actividades criminales iban siendo golpeados también, ellos iban mutando. Iban mutando. Y se iban trasladando a ciertos delitos de impacto. Como lo es la extorsión, como lo es el tráfico ilícito de terrenos”, señala.