Indignación en Huancavelica. Decenas de vecinos del centro poblado de Carhuapata, en el distrito de Lircay, provincia de Angaraes, protagonizaron una protesta que ha generado conmoción a nivel nacional. Ellos obligaron a un fiscal a vestirse de mujer y lo pasearon por las principales calles de la ciudad.
El motivo, según dijeron, fue la falta de justicia frente a casos que llevan años sin avances ni responsables identificados.
El ataque ocurrió frente a su esposa en una paradisiaca playa de Maldivas. Ahora, el hombre se encuentra en estado crítico.
Los comuneros aseguran que presuntos abusos, maltratos, asesinatos y otros delitos no han sido investigados ni esclarecidos y eso terminó en un desborde popular.
La protesta alcanzó su punto más controversial cuando los manifestantes intervinieron al fiscal del sector. En medio de gritos, el magistrado fue obligado a vestir prendas femeninas y recorrer las principales calles de Lircay, en una escena que ha generado un intenso debate sobre los límites de la protesta social.
A pesar de que el fiscal intentaba explicarles a qué se debe la demora de los procesos, los representantes de la comunidad señalaron que la protesta responde a una "indignación acumulada".
El caso ha puesto en evidencia una creciente desconfianza hacia el sistema de justicia en zonas rurales.