Un ginecólogo de Alicante lucha por su vida tras un violento ataque de tiburón durante una excursión turística en una playa de las Islas Maldivas. La víctima permanece en UCI y su familia denuncia negligencia en las medidas de seguridad.
Lo que debía ser un viaje de ensueño terminó convertido en una escena de horror absoluto. Borja, un médico ginecólogo natural de Alicante, se encuentra en estado crítico luego de sufrir un salvaje ataque de tiburón mientras disfrutaba de su luna de miel en las islas Maldivas junto a su esposa Ana, originaria de Castellón. El hecho ha generado conmoción entre familiares y allegados por la brutalidad del incidente.
De esta manera, el Fondo Monetario Internacional abre la posibilidad de apoyo financiero en medio de la crisis económica del país caribeño.
El ataque ocurrió durante una excursión acuática organizada por una empresa turística local, actividad que prometía una experiencia inolvidable en aguas consideradas seguras para visitantes. Sin embargo, en cuestión de segundos, la situación se transformó en una pesadilla marcada por la violencia del depredador marino, que atacó de manera repentina.
Según relataron los familiares de la víctima, el momento fue estremecedor por la magnitud de las heridas sufridas. “De un bocado, se llevó toda la carne de la rodilla hacia abajo”, indicaron, describiendo la gravedad del daño causado por el tiburón y el impacto emocional que el hecho ha provocado en el entorno cercano de la pareja.
Tras el ataque, Borja fue trasladado de emergencia al hospital ADK de Malé, capital de Maldivas, donde permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El estado del paciente es crítico y los médicos se vieron obligados a conectarlo a sistemas de soporte vital luego de realizarle una transfusión masiva de sangre para estabilizarlo.
La víctima es especialista en ginecología y ejerce su profesión en el Hospital General de Alicante. El Ministerio de Exteriores confirmó el suceso y destacó que este tipo de ataques no es habitual en la zona, donde las excursiones acuáticas forman parte de la oferta turística frecuente y generalmente se desarrollan sin incidentes.
El caso ha generado alarma entre turistas y operadores locales, debido a que en la zona se realizan actividades similares de forma habitual sin antecedentes de ataques de esta magnitud. No obstante, los familiares consideran que existió una falta de previsión durante la excursión, señalando que se habría cometido una “imprudencia” en el desarrollo del recorrido.
La esposa del médico ya ha presentado una denuncia ante las autoridades correspondientes al considerar que el tour no habría garantizado las condiciones mínimas de seguridad para los participantes. Mientras tanto, la familia de Ana viajó de inmediato a Maldivas para acompañar a la pareja en este dramático momento.
El causante del ataque fue el tiburón toro, uno de los depredadores más temidos del océano. El tiburón toro puede alcanzar velocidades de hasta 20 kilómetros por hora, superando ampliamente la capacidad de desplazamiento de un nadador profesional, además de medir hasta 3,40 metros y pesar entre 90 y 230 kilogramos.
Especialistas señalan que Borja habría sufrido daños irreparables en los vasos sanguíneos, lo que obligó al equipo médico a amputar la pierna para salvar su vida.
El dramático episodio ha dejado una profunda huella en la familia y ha generado cuestionamientos sobre las medidas de seguridad en excursiones acuáticas en destinos turísticos internacionales, recordando que incluso en lugares considerados paradisíacos pueden ocurrir tragedias inesperadas.