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PROVOCA DAÑO EMOCIONAL

El régimen de visitas, un derecho que muchas veces queda pendiente

Un proyecto de ley busca castigar con mayor severidad el incumplimiento del régimen de visitas, lo que, según especialistas consultados por Perú21, genera un grave daño emocional en niñas, niños y adolescentes.

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¿Agravar las sanciones es realmente la vía más efectiva y adecuada para garantizar el régimen de visitas? (Foto: ChatGPT/Perú21)
Fecha actualización:
02/11/2025 - 07:05
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La separación de una pareja duele, pero duele más cuando, habiendo hijos en común, no se cumple el régimen de visitas. Padres e hijos sufren un doble dolor irremediable, un vacío que golpea en lo más profundo por la desintegración del núcleo familiar.

En este contexto, el 24 de octubre se presentó en el Congreso de la República el proyecto de Ley 12988, que tiene como fin endurecer las sanciones por el incumplimiento del régimen de visitas modificando el artículo 91 de la Ley  27337 que aprueba el Código de los Niños y Adolescentes en el Perú.

La iniciativa, de autoría de Rosángella Barbarán, establece que “ante el acto reiterado de impedir o limitar el ejercicio del derecho de visita o contacto del otro progenitor, establecido mediante resolución judicial o acuerdo de conciliación, el juez, a pedido de parte o de oficio, podrá aplicar medidas coercitivas” mayores a las contempladas en la actualidad.

La primera de ellas es una multa de hasta diez URP (Unidad de Referencia Procesal), que en 2025 alcanza los S/535 cada una, por “cada acto de incumplimiento”. De aprobarse la norma, también se podrá dictar detención de hasta 30 días a quien incumpla el régimen de visitas sin justificación.

En la exposición de motivos se indica que el Código de los Niños y Adolescentes “reconoce el derecho del menor a mantener relaciones con ambos padres, incluso si estos no conviven”. Sin embargo, señalan que el mismo dispositivo legal “carece de herramientas eficaces para sancionar su incumplimiento”.

De hecho, actualmente la legislación contempla que no respetar el régimen de visitas establecido judicialmente “dará lugar a los apremios de ley”. Estos apremios pueden incluir multas coercitivas, arresto hasta por 24 horas y el uso de la fuerza pública.

Pero, a todo esto, ¿agravar las sanciones es realmente la vía más efectiva y adecuada para garantizar un derecho tan fundamental? ¿Este proyecto plantea la solución ante un problema tan complejo?

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PROBLEMA CRECIENTE

La abogada especialista en derecho de familia Fiorella Jaimes dijo a Perú21 que el régimen de visitas “es fundamental porque garantiza el derecho del niño a mantener un vínculo afectivo continuo con ambos padres después de la separación”.

“No se trata de un derecho del padre o la madre, sino un derecho del hijo a no perder su referencia emocional, identidad familiar y estabilidad afectiva”, acotó.

El incumplimiento reiterado del mismo, añadió, “provoca daño emocional directo al niño” y, en términos legales, “puede ser considerado como acto de violencia psicológica y familiar, dependiendo del caso”.

Añadió que “si se impide el régimen de visitas, se limita el ejercicio real de la patria potestad, porque el progenitor restringido pierde la posibilidad de participar activamente en decisiones y vínculos”.

En el Perú, más del 60% de procesos de familia judicializados involucran tenencia y régimen de visitas. Aproximadamente el 40% de esos casos presentan obstaculización o incumplimiento. La jurista lamentó que “esto demuestra que el conflicto parental es la regla, no la excepción en separaciones con hijos menores”.

A propósito del proyecto de ley planteado en el Congreso, Jaimes indicó que “el endurecimiento de sanciones puede ser útil, pero no es suficiente por sí solo, porque el conflicto es emocional y relacional, no solo normativo”.

En tanto, el psicólogo Gonzalo Elías Arbocco, columnista de este diario, manifestó a Perú21 que el régimen de visitas “es sumamente importante, sobre todo porque en la actualidad cerca del 50% de los matrimonios terminan en separación o divorcio, y en un porcentaje muy alto son los hijos los que terminan siendo perjudicados cuando el régimen de visitas no se cumple”.

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“Por el contrario, cuando el régimen se cumple y hay una buena relación entre los padres, las cosas pueden ser incluso mejor que cuando una pareja se queda junta solo por los hijos y se lleva mal. El régimen de visitas ayuda a construir el sentido de pertenencia tan importante para la salud mental, que se pierde parcialmente cuando se divorcian los padres”, expresó.

Elías dijo que “no ver a uno de los padres, afecta psicológicamente a los niños y puede devenir en futuros problemas psiquiátricos”.

¿Entonces por qué se incumple el régimen de visitas? A su juicio, “los hijos lamentablemente son usados como un campo de batalla, es duro decirlo pero es lo que ocurre en la práctica. Es como pisotear a tu propio hijo por caer en una guerra con tu ex. Es muy nocivo. Los hijos no deberían ser usados como poder de negociación, manipulación, o castigo frente al ex”.

“Cuando el régimen se incumple, ya sea por negligencia de uno o por obstaculización del otro o por ambas, lo que se viola es un derecho fundamental del niño, y se está atentando contra la salud mental del niño”, alertó.

La solución, consideró, es que los padres que se separan “comprendan que nunca van a dejar de ser un equipo. La pareja puede terminar pero la paternidad y la maternidad es para toda la vida. En ese sentido, todos los esfuerzos que hagan por poner por delante a los hijos valdrá la pena”.

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