Unos kilómetros río arriba, en la zona de Huarac, Santusa Muñoz se hallaba realizando labores domésticas en su vivienda junto a sus hijos Arnold y Carlos Quispe, de 9 y 11 años respectivamente, quienes también fueron sorprendidos por el desborde. Hasta el momento ninguno de los tres es hallado y sus familiares temen lo peor, como estas se tejen varias historias trágicas.