“La historia del tapiz proviene de los Wari. Y este tipo de tejido lo mantuvieron los incas solo para la nobleza”, afirma Caritas, quien aprendió de su madre la forma de hilar, así como toda la historia que se expresa en los finos paños que elabora. “En el tejido está la sobrevivencia del hombre andino. Está plasmada en diseños como el cóndor, la ñusta, la pachamama. Como nuestros ancestros no sabían escribir, presentaban todo en telares, y nosotros lo replicamos para que no se pierda nuestra tradición cultural”, sostuvo.