Para este pedido, la organización argumenta que se puede evidenciar una disminución en los sólidos grasos, el cual puede disminuir la disponibilidad de las vitaminas liposolubles y la densidad calórica. Por otro lado, esta baja en los sólidos totales de la leche, podría afectar el contenido de nutrientes propios de la leche como vitaminas, carbohidratos, grasas y minerales tales como fósforo, calcio, magnesio, zinc, entre otros.