Convocó Ricardo Gareca y vimos algunas sorpresas. Claramente la ausencia de Guerrero fue lo más polémico. Una programación absurda de la CBF, respecto a las semifinales de la Copa Brasil, puso en una posición muy incómoda a Paolo. Inicialmente, el pedido del capitán fue tibio y a Inter se le negó la solicitud de no llamarlo, como se había hecho con los múltiples pedidos previos de otros equipos peruanos y extranjeros. Sin embargo, el mismo viernes por la mañana, Guerrero le pidió a Gareca que no lo llame. Debido a esto, se generó un profundo malestar en el comando técnico.