La migraña, enfermedad debilitante que afecta al menos una de cada cinco mujeres en edad fértil, es un reto para el médico en la búsqueda de ayudar al paciente para controlar la enfermedad.
Como muchas cosas en medicina, se encuentran nuevas propiedades en las medicinas por serendipia (al azar o simplemente por suerte). Es así como nacieron los tratamientos clásicos para prevenir las migrañas con medicinas que se prescriben para otras enfermedades, por ejemplo: anticonvulsivantes para la epilepsia como el Topiramato, medicinas para las arritmias cardiacas como los betabloqueadores o medicinas para bajar la presión arterial como el candesartan muy usado en Europa. Hoy a este conjunto de medicinas se les conoce como tratamiento clásico preventivo para la migraña, el cual se viene usando en los últimos 40 años al menos. Las nuevas medicinas para el dolor y prevención de la migraña son conocidas como Tratamiento Específico para la Migraña: anticuerpos monoclonales y gepants.
Regresemos a la pregunta original sobre las medicinas para el alzhéimer y la migraña. La Memantina, usada por años para demorar la progresión de la enfermedad de Alzheimer, pertenece a una clase de fármacos llamados antagonistas del receptor N-metil-D-aspartato (NMDA). La acción es bloquear un neurotransmisor clave llamado glutamato. El glutamato desempeña diversas funciones en el cerebro, como la transmisión de mensajes entre las células nerviosas implicadas en el aprendizaje y la memoria, la regulación de los ciclos de sueño-vigilia y la transmisión de señales de dolor. Sin embargo, un exceso de glutamato sobreexcita los receptores NMDA específicos de las células nerviosas, dañándolas y contribuyendo al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer y otras afecciones neurológicas. La Memantina entonces, contrarresta la actividad excesiva del glutamato en los receptores NMDA sin bloquear las demás funciones importantes de este neurotransmisor. Como hemos venido diciendo, la migraña es una enfermedad del cerebro y no solo un dolor de cabeza, y es ahí donde entra a tallar la memantina.
Entonces, la memantina bloquea parte de la vía del glutamato (receptores NMDA), y como el glutamato es un neurotransmisor implicado en la hiperexcitabilidad cerebral durante la migraña, ahí está la clave para su accionar. Recuerden que el cerebro del paciente con migraña es un cerebro hiperexcitable diferente al resto de la población.
Por ello, la memantina al contrarrestar la actividad excesiva del glutamato en varias etapas del proceso migrañoso y, al tener una relación compleja con el péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP), es así como inhibe el exceso de glutamato reduciendo la expresión de CGRP, con lo cual cerramos el círculo para controlar la migraña.
Entonces, a la pregunta si una medicina para el alzhéimer me puede ayudar para mis migrañas, la respuesta es sí. No se sorprenda si se la prescriben. No tiene que ver nada con su memoria.