La tragedia y la comedia de la vida de los políticos está mejor que los líos del mundo de la farándula. Primero lo trágico. La mujer del ahora excandidato Daniel Mora denunció que la golpeó porque usó su carro. Allí mismo me dije: esto seguro es verdad. Para muchos hombres el carro pasa antes que la mujer. La señora declaró que le gritó y la pateó. Después dijo que no fue para tanto, que su marido era un gran hombre. Mora dijo que se trató de “un hecho familiar” (¿si le pegas a la familia es menos grave?). Contaron que estaban casados desde hace 50 años y que fue esa sola vez. Humm... Luego ella se ratificó en la denuncia y el tema pasó al Ministerio de la Mujer. Calculo que la señora ronda los 70 años y eso sí es un abuso. No por la edad, no creo en el ancianismo, sino porque a los setenta ya no le puede responder. ¿Pegándole? No, estimado lector, sacándole la vuelta con el primero que pase o con su mejor amigo. Ella se quedaría igual de pegada, pero él sería cornudo y todos sabemos que los cuernos duelen más que los palos. Entre los 18 años, con las hormonas alborotadas, y los 45, con el deseo ardiendo, cualquiera consigue fácil; después de los setenta la cosa se complica.