Luka Modric, Neymar y Cristiano Ronaldo acaban de cerrar una era histórica en el fútbol de selecciones. Su eliminación de la Copa Mundial 2026 significa, además de nostalgia y agradecimiento por lo realizado en los últimos años, que Croacia, Portugal y Brasil deberán encarar un proceso de reestructuración profunda, especialmente en la selección sudamericana.
La nueva generación de talentos tiene ahora la responsabilidad de tomar el relevo y asumir el liderazgo que estas leyendas dejan vacante. Kylian Mbappé y Erling Haaland van por el legado del portugués por su capacidad goleadora. Lamine Yamal quiere el de Neymar por su desequilibrio y magia. Pedri y Jude Bellingham competirán por el mediocampo que deja Luka Modric.
El cierre del "Bicho" estuvo marcado por la eliminación de ayer ante España. Sin embargo, a nivel de clubes tuvo un gran final de carrera, consagrándose campeón y goleador de la Liga Saudí con el Al Nassr.
El croata compitió en el más alto nivel hasta el último minuto, siendo el eje de su selección y dejando destellos de inmenso talento. Su etapa final tras dejar el Real Madrid lo mantuvo vigente, siempre ovacionado por su entrega y calidad.
La trayectoria del astro brasileño con la selección nacional llegó a su fin como el máximo goleador histórico de la Canarinha. Lamentablemente sus lesiones fueron un obstáculo constante durante los últimos años en Europa y Arabia Saudita, lo que demandó regresar a sus orígenes en el Santos.
La transición generacional implica ahora reemplazar gradualmente a los nuevos rostros de la FIFA e impedir también un descenso en las ganancias. No consiste solo cambiar edades y rostros. Se trata ahora de adaptar nuevos estilos, integrar tecnologías y transmitir vigencia porque el espectáculo debe seguir.
Messi es el único representante que queda de esta exitosa generación en el Mundial 2026. A sus 39 años compite magistralmente siendo capitán de Argentina. Pero el tiempo es inexorable y los cuatro, en dos o tres años, vestirán de terno en las galas de la FIFA y anunciarán los grupos mundialistas.
Todo tiene su final. Menos el fútbol.