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Tareas urgentes para el nuevo gobierno

“El nuevo gobierno no tendrá margen para aumentar el gasto público. El Congreso ha elevado el gasto público a pesar de que en la Constitución se dice claramente que no tiene iniciativa de gasto”.

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(Midjourney/Perú21)
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Fecha actualización:
21/06/2026 - 07:43
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¿Qué situación económica heredará el nuevo gobierno el 28 de julio?

Primero, los impactos del fenómeno El Niño, sobre el cual ya no hay dudas. Los sectores más afectados serán agricultura y pesca, y luego infraestructura. Las exportaciones pesqueras ya comenzaron a disminuir.

Segundo, la economía mundial se encuentra atravesando una etapa de incertidumbre que no se veía desde hace varias décadas. Las idas y venidas de Donald Trump, y en especial el conflicto con Irán y su alejamiento de Canadá, Europa y, por supuesto, China, no solo plantean un nuevo tablero geopolítico mundial, sino una economía con menor predictibilidad. ¿Y cuál es el problema? Pues que, si imaginamos la economía mundial como un tren con locomotoras y vagones, los primeros son Estados Unidos, China y la eurozona, dado que entre las tres economías producen más del 50% de lo que el mundo produce. Su ritmo de avance condiciona el desempeño de las demás economías, entre ellas el Perú, que solo produce el 0.3% de la producción mundial. Nuestra economía es pequeña y está abierta al mundo, por lo que se impacta por los cambios en el resto del planeta.

Aquí también entra la tasa de interés de la Reserva Federal (FED), que es el banco central de los Estados Unidos. Un hecho estilizado de la economía peruana es que cada vez que la FED sube su tasa de interés por encima de la del BCR, los dólares salen de Perú hacia Estados Unidos y, como consecuencia, la oferta de dólares se contrae y se generan presiones sobre el precio del dólar. No obstante, la actual situación de los Estados Unidos está llevando a que se prefiera el oro y la plata sobre el dólar como activos refugio, algo inédito al menos desde hace unos cincuenta años. Es casi un mundo nuevo.

Otro elemento de la economía mundial es la desaceleración de la economía china. Para el Perú, China es su principal socio comercial: el Puerto de Chancay y el alto porcentaje de inversión minera son solo algunos ejemplos. Si vemos la evolución de la economía peruana en los primeros 25 años de este siglo, podemos observar que creció casi la mitad de lo que creció China. Por ejemplo, en el periodo comprendido entre 2003 y 2011, China creció 12% anual y Perú 6% anual. Entre 2012 y 2019, China creció 6% anual y Perú 3% anual.

Tercero, el desequilibrio fiscal heredado del actual Congreso. El nuevo gobierno no tendrá margen para aumentar el gasto público. El Congreso, a través de una serie de leyes, ha elevado el gasto público a pesar de que en la Constitución se dice claramente que no tiene iniciativa de gasto. La disciplina fiscal es clave.

Cuarto, la guerra entre Estados Unidos e Irán ha reducido la oferta de petróleo y, por ende, elevado su precio. Y Perú importa petróleo. No sorprende que la inflación de los últimos doce meses ya exceda el 3%, que es el techo de la banda establecido por el BCR. Al subir el petróleo, aumentan de precio los combustibles y con ello muchos precios de la economía. ¿Cuánto durará? No lo sabemos a pesar de los recientes anuncios. Depende de la duración del conflicto y de la interrupción del estrecho de Ormuz.

Quinto, y no por ello menos importante, la inseguridad ciudadana, que impide el crecimiento mayor del PBI, única manera de crear empleo.

La clave estará en lograr resultados rápidos frente a estos hechos. No habrá luna de miel. Ahora más que nunca debemos estar atentos al entorno externo y al fenómeno El Niño, sin descuidar la llave de todo: las reformas que conecten el crecimiento con el bienestar, que al final es lo que importa.

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