No debemos perder de vista las trapacerías que viene cometiendo este Congreso de impresentables. Les aseguro que lo van a seguir haciendo con más frecuencia, porque la mayoría de estos sinvergüenzas no han sido reelectos; no les queda otra que preparar el terreno para protegerse y blindarse ante los delitos que han cometido. Además, saben que a partir del 28 de julio se suman a los miles de desempleados del país, así que están prestos a cualquier chanchullo más si eso les permite obtener algún tipo de beneficio extra.
Un grupo se ha dedicado a seguir con la narrativa del falso fraude; por eso, hasta proyectos de ley han presentado para buscar que se anulen las elecciones, a ver si así logran ganar una curul para el siguiente periodo parlamentario. Tampoco se dan cuenta de que nadie vota por ellos, y los poquísimos que consiguieron la reelección lo han logrado por el arrastre de la votación del candidato presidencial que tenían.
Otro grupo de impresentables, y son los más numerosos, va a seguir con la persecución a los adversarios políticos, en especial con quienes se han ensañado, como la exfiscal de la nación Delia Espinoza. Ella se atrevió a denunciar cada una de las trapacerías y cuchipandas de un grupo importante de congresistas, que más parecen delincuentes; por eso, ahora siguen arremetiendo en contra de la valiente fiscal Espinoza.
En este caso, han incorporado de manera ilegal un texto complementario a una ley aprobada para un colegio profesional, para que pongan un texto de contrabando, sin que haya pasado por el debate en comisión y mucho menos haya sido aprobado para su discusión en el pleno. Simplemente, lo incluyeron en plena votación y, con 83 votos, tienen un texto que supuestamente prohíbe asumir la representación de un colegio profesional a personas que tengan una inhabilitación del Congreso, como si una asociación privada estuviera sometida a sus sanciones.
Esta pretensión es una muestra palpable de la venganza política contra Delia Espinoza. No estuvieron conformes con destituirla de su cargo, legalmente obtenido, sino que la inhabilitaron; ahora pretenden bloquear su cargo de decana del Colegio de Abogados, para el que fue electa por miles de abogados para que los represente. Esta ley es absolutamente inconstitucional, no aplica en contra de la exfiscal Espinoza, porque las leyes no tienen efecto retroactivo y, lo más importante, las sanciones en el ámbito público no tienen implicancia en un gremio privado.
La verdad es que este tipo de acciones pinta de cuerpo entero a este Congreso de delincuentes, quienes además quedan en ridículo porque es inconstitucional para sus fines oscuros.