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UN DOLOR DE CABEZA

¿Qué hice mal?

"La migraña no suele funcionar como un interruptor. Funciona más como un vaso de agua que se va llenando con muchos factores que gatillan un evento".

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migraña sueño  ernesto bancalari
Columna por Ernesto Bancalari. (Foto: Difusión)
Fecha actualización:
25/07/2026 - 07:05
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Es una pregunta frecuente que se hacen los pacientes con migraña. Siempre buscan la razón que desencadenó ese episodio. Y entonces empiezan las preguntas: ¿Qué comí? ¿Qué hice mal? ¿Cuál fue el desencadenante? Pero si la semana pasada comí chifa y no me pasó nada, ¿por qué ahora sí? ¿No les ha pasado que una noche duermen poco y al día siguiente, van a trabajar sin ningún problema? Y otras duermen bien y prolongado, y al despertar ¿está ahí esa migraña matutina?

La mayoría de los pacientes creen que hacen algo mal y viene el episodio de migraña: mucho café, comí chocolate, tuve un mal día en el trabajo o dormí poco o hay veces mucho.  

Pero la migraña no suele funcionar como un interruptor. Funciona más como un vaso de agua que se va llenando con muchos factores que gatillan un evento: sueño, estrés, cambios hormonales, la propia enfermedad en sí, algunos cambios en mis rutinas o fallas en el tratamiento. La última gota no siempre es la verdadera culpable.  

No siempre es ese último langostino la causa del malestar estomacal que presentó usted después, ni el “pisquito del estribo” la causa del malestar al día siguiente. Realmente es la suma de todo lo que comió o tomó antes de ese último langostino o copita de pisco. Por eso, más que obsesionarse con evitar una comida, dejar de pasar una noche simpática con amigos o tomar ese cafecito aislado, puede ser más útil mirar el conjunto y reducir su vulnerabilidad de forma progresiva.  

Piense qué ha cambiado en las últimas semanas. ¿Aumentó el estrés en el trabajo? Pues bajemos las revoluciones y programemos mejor nuestras tareas. ¿Cambié la rutina en el gimnasio y ahora estoy levantando más peso? Recuerde que el ejercicio es bueno, pero el ejercicio extenuante es el enemigo del cuello, desde donde puede partir el problema que nos genere el dolor. ¿O será acaso que dejé de tomar mis medicinas para el dolor? O, al revés, estoy abusando de los analgésicos y esto me está llevando a una cefalea por sobreuso de medicamentos. Cuidado con esto.

¿Qué debo hacer para mantener mi vaso en balance? La clave es mantener rutinas:

1. Alimentarse 3 veces al día con comida balanceada y no necesariamente dietas extraordinarias como las hoy promocionadas dietas “antinflamatorias sin gluten” (salvo que tenga enfermedad celiaca que tan solo son alrededor del 1.2% de la población) o las dietas bajas en Histamina a las que les prescriben la enzima DAO como solución al problema. Un gasto inútil para la gran mayoría de los pacientes.

2. Realice ejercicios no extenuantes. Las pesas, Spinning, Tae Bo y en general todo ejercicio que fuerce la actividad a nivel del cuello, le puede pasar factura.

3. No junten el trabajo o los estudios para el último momento, es mejor programarlos adecuadamente en el tiempo.

4. Dormir suficientes horas las cuales nos permitan amanecer descansados.

Como verán, no se les pide otra cosa que llevar una vida normal y así el factor No Farmacológico de sus migrañas, estará bien controlado.

Desde esta columna les deseamos unas ¡Felices Fiestas Patrias!

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