La reciente crisis de migración en la frontera de Perú y Chile vuelve a destapar los peores sentimientos hacia los migrantes. En tiempos precarios para la democracia la migración plantea delicados desafíos para los países de acogida, que es como se le llama a las comunidades en las cuales los migrantes buscan integrarse. Las soluciones no son fáciles, ni están libres de polémicas, pero hay prácticas, medidas y políticas públicas que se pueden tomar y que son respetuosas del derecho internacional; sin embargo, siempre es desconcertante que lo más difícil de enfrentar sea la xenofobia y la percepción pública que se tiene de los migrantes.