Soto argumenta que el lunes 28 de agosto explicará con detalles todos los cuestionamientos que lleva a ciernes y que está viajando a Cusco, por la Semana de Representación, para reunir documentación. Todo es un burdo pretexto para evadir sus responsabilidades, porque las evidencias son contundentes sobre los delitos de estafa y falsedad genérica. Se habrá salvado con una ley que él mismo impulsó y aprobó con su voto —acto condenable y vedado—, pero la sanción por la reparación civil fue dispuesta por el juez que lo obliga a pagar la suma de 324 mil soles y, además, demuestra su culpabilidad en estos delitos graves que deshonran tan alta investidura.