Mirando hacia adelante, debemos buscar formas y acciones que permitan mejorar la situación del país. Sabemos que tenemos un Estado fallido que es percibido por la mayoría de los peruanos como indolente, corrupto, que cobra impuestos y no da nada. Al mismo tiempo, el sector privado es visto como lejano e insensible a las necesidades de las personas. Estas percepciones tan negativas son un elemento central de la inestabilidad en el país.