Sin embargo, la respuesta ha sido más represión. Las indagaciones de Human Rights Watch corroboraron detenciones de cientos de personas, muchas aún desaparecidas. También arrestos domiciliarios, violencia policial, cortes de Internet y hasta detenciones de corresponsales internacionales. Por su parte, la alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, pidió al gobierno la liberación urgente de todas las personas detenidas por ejercer su derecho a la libertad de reunión pacífica o a la libertad de expresión.