Todavía, sin embargo, tendremos días fríos por delante. Pero los números ya apuntan hacia la primavera y hacia un verano que sería menos atenuado de lo que originalmente establecían los modelos climáticos en respuesta a un marcado enfriamiento del Pacífico de nuestro lado que, subrayo, no se está dando. A dos semanas del inicio astronómico de la primavera, esta apunta a valores típicos de la estación. Para la actividad económica, la normalidad es siempre buen augurio.