A unos les han abierto con sutileza los caminos para que se monten en la tarima que les premiaría con la Presidencia; a otros, sin sutileza, los han comprado llenándoles las botijas. Los métodos se remontan a las más oscuras manipulaciones de la política universal, engranando un perverso mecanismo con el dominio de la psiquis colectiva, el manejo del ego, las ambiciones y las bajas pasiones.