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La mejor defensa es el ataque

"Y así como el entrenador tiene que ser un líder para el equipo, que le meta hue..., corazón y cabeza, lo mismo tiene que pasar con los líderes en general: tienen que dar el ejemplo, de coraje, corazón e inteligencia".

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ferran españa
Columna por Gonzalo Elías.
Fecha actualización:
20/07/2026 - 07:05
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En estos días del Mundial, me he quedado sorprendido de ver cuántos partidos se han perdido por “tirarse atrás”. Es un clásico error: ir ganando y en vez de seguir atacando, jugando a ganador, “la cabeza” —o sea el entrenador— da la orden de replegarse en la defensa. Uno de los ejemplos más claros fue el partido de Inglaterra contra Argentina, donde el primero, al ir ganando, sacó a sus delanteros y se replegó defensivamente. Apenas hicieron esto, la Argentina empezó a atacar y rápidamente voltearon el partido 2-1 (¡bien, Argentina! Pisamos la misma tierra. Gran Mundial).

Tenemos mucho que aprender de esta mentalidad: la mentalidad del ganador. La psicología “del que no arriesga no gana”. El éxito pertenece a quienes se arriesgan.

Encuentro un correlato entre el fútbol y lo que pasa en nuestra psicología social. Los argentinos podrán tener fama de sobrados, pero se la creen, creen en sí mismos, no se achican por ser sudamericanos. No se acomplejan.

Nosotros los peruanos somos “defensivos”, y no es que nos falten razones para serlo; tenemos un pasado duro, una historia hostil, somos prejuiciosos, alienados. Y está bien que tengamos nuestras defensas —todos los equipos tienen defensas—, pero los partidos no se ganan solo con defensa, se ganan con delanteros. Es como el auto: los retrovisores cumplen su función, pero se maneja mirando hacia adelante.

Y así como el entrenador tiene que ser un líder para el equipo, que le meta hue..., corazón y cabeza, lo mismo tiene que pasar con los líderes en general: tienen que dar el ejemplo, de coraje, corazón e inteligencia. Finalmente, pero no menos importante, esto pasa también a nivel individual: el cuerpo es como un equipo, con varias extremidades, pero es la cabeza la que tiene que ser trabajada para autogobernarnos bien, para bajar las defensas, autoconocernos y crecer en autoestima.

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