Lo que viene haciendo la Junta Nacional de Justicia es indignante; siguen con la arremetida para arrinconar a jueces y fiscales valientes. Están desbocados, tienen la tarea de sancionar a los mejores jueces y fiscales que tenemos en el país. Ahora la víctima es el magistrado Víctor Prado Saldarriaga, a quien le han abierto un proceso administrativo para sancionarlo y sacarlo de función. Esto tiene que parar, porque es una evidente intromisión política en la función del Poder Judicial, que demuestra que se está actuando para amedrentar a jueces y fiscales valientes que se dedican a hacer cumplir la ley.
La sanción está relacionada con el fallo que han tenido en el caso de “esterilizaciones masivas” que se sigue contra el cogollo fujimorista, que cometió estos crímenes en la década de los noventa, bajo el pretexto de un “programa de planificación familiar” que no era otra cosa que un atentado contra los derechos humanos. El juez Prado, junto a cuatro magistrados, se ha pronunciado para que el proceso siga en marcha, como corresponde, ante un recurso de nulidad presentado por los abogados del fujimorismo.
El juez Prado se encargó de hacer la ponencia y desestimar la intencionalidad de aplicar la “ley procrimen” que fue digitalizada desde el Congreso, justamente para salvar a los fujimoristas involucrados, aplicando “el control difuso”, en su condición de magistrado de la Corte Suprema; sustentando jurídicamente que deberían hacer un “Control de Convencionalidad”, porque no se puede aplicar esa ley, puesto que contraviene la Constitución y los Tratados Internacionales a los que está suscrito el Perú; además, basaron su análisis jurídico en una sentencia del TC de 2023 y los pronunciamientos de la CIDH.
A la JNJ le llega altamente; solo están centrados en cumplir los designios de este Congreso y, en venganza a una decisión absolutamente jurídica, inician este proceso administrativo para sancionar a estos valientes magistrados. Ya se sabe en qué va a terminar esta historia y por eso es que tenemos la obligación como ciudadanos de levantar nuestra voz de protesta.
¿Qué buscan? ¿Allanar el camino para que ahora que tengan el poder absoluto hagan lo que quieran y tengamos un régimen autoritario? Esto debería recordar nuestro amigo Christian Hudtwalcker, que ayer nos aludió en su programa en reiteradas ocasiones, respecto a las sombras de la elección de Keiko. Solo un dato para que le ayude en su análisis: ¿cómo es que cambiaron la directiva en la ONPE, ya sin Corvetto, cuando en primera vuelta se digitalizaron sin ningún problema en el 98% de los consulados? El pretexto de que se demora escanear no calza; no estamos en los ochenta.