Los limeños y chalacos, de acuerdo a los registros históricos de temperaturas medidos en los últimos 45 años en el Aeropuerto Jorge Chávez, tenemos a la noche más fría del año como aquella cuya madrugada marca el 16 de septiembre. Curiosamente, la tarde más fría del año se produce algo antes: el 12 de agosto. Hay razones tanto en la posición aparente del sol para la latitud de Lima-Callao, las temperaturas del mar a lo largo del año y la disposición de los vientos costeros y el Anticiclón del Pacífico Sur que producen variaciones; algunas veces notables, de la fecha precisa en que se registra el día más frío del año. Siendo más notables el año 2004, 2006 y 2008 donde la noche más fría del año se observó en mayo y muchos otros donde el extremo llegó en octubre.
Este año, el invierno, que se esperaba más frío que lo habitual no lo ha venido siendo en temperaturas nocturnas y apenas lo ha sido en diurnas. La razón prevaleciente ha sido que el mar frente a la costa, contra lo que estimaban los modelos climáticos, se mantuvo más cálido que lo habitual. Un mar más cálido implica temperaturas del aire más cálidas.
El mar se ha enfriado recientemente en respuesta a dos condiciones: se han intensificado los vientos costeros (al extremo de tener muy fuertes vientos Paracas este mes) y además, por el norte una masa de agua sobreenfriada ha emergido por el arribo de una llamada Onda Kelvin fría. No solo eso, los modelos sugieren que La Niña se va a establecer a corto plazo (aguas frías en el Pacífico ecuatorial) enfriando nuestra región.
Basados en estas observaciones recientes y en los análisis de los finales de las estaciones de inviernos de años anteriores se puede colegir dos cosas: lo más probable es que el día más frío del año que hasta el cierre de esta edición fue el jueves y la madrugada más fría, ayer; no terminen siendo en ninguno de los dos casos los que marcarán el piso de las temperaturas en 2025 en Lima y Callao. Debieran ser en septiembre y además, la sensación de frío acompañar a nuestros vecinos hasta la última quincena de octubre.
Una proyección más allá de los días más fríos del año y de la fecha en que dejemos las casacas y los abrigos sugiere que la sensación de calor recién llegará en diciembre y que el verano sería – según los modelos – un poco tímido al inicio para luego, hacia febrero-marzo ver una disipación de La Niña y un pico tardío y más cálido que lo habitual del verano 2026.
Respecto de las lluvias de la temporada 2025-2026, cuyo año hidrológico empieza el lunes, nos ocuparemos más adelante.