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Esta vez le tocó al corazón

Es imposible sostener que Argentina roba en este mundial. Afirmar eso equipara a la estupidez del fraude que vocifera Roberto Sánchez en estos días.

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Esta vez le tocó al corazón
Si el martes España ganó por fortaleza mental, Argentina lo hizo gracias a un amor propio que supera cualquier expectativa. Foto: AFP
Fecha actualización:
16/07/2026 - 07:38
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No hubo "Mano de Dios" ni un gol para la eternidad. "Nunca dudes del corazón de un argentino", gritó el relator de DSports. Primero, cuando Enzo Fernández empató el partido de un zapatazo fuera del área. Y después, con el cabezazo de Lautaro Martínez que selló el triunfo.

Argentina priorizó la tenencia del balón frente a una Inglaterra que equivocó completamente su planteamiento al replegarse como si fuera un equipo de segunda división. Su técnico, Thomas Tuchel, cuando aún ganaba 1-0, optó por reforzar la defensa para proteger la ventaja. Y esa decisión terminó condenando a su equipo. No calculó que tenía un rival cuya mayor virtud era el carácter. Si el martes España ganó por fortaleza mental, Argentina lo hizo ayer gracias a un amor propio que parece no tener límites.

Durante días se dijo que la FIFA había organizado el Mundial para beneficiar a Lionel Messi y que Gianni Infantino protegía un negocio multimillonario. Se cuestionó la designación de Ismail Elfath por pertenecer a la MLS y se denunciaron supuestos errores arbitrales que el VAR terminó validando. También se afirmó que Argentina había llegado favorecida por un calendario accesible y que Inglaterra pondría fin a su recorrido.

Nada de eso ocurrió. Inglaterra se adelantó en el marcador, pero terminó retrocediendo porque el equipo de Lionel Scaloni lo superó futbolística y anímicamente. Harry Kane y Jude Bellingham, sus principales figuras, desaparecieron del partido porque nunca encontraron respuestas. Pasaron inadvertidos, como Balcázar en Palacio de Gobierno.

Es imposible sostener que Argentina roba en este Mundial. Afirmarlo equivale a la misma estupidez con la que Roberto Sánchez insiste en denunciar un supuesto fraude electoral. No hubo una sola polémica arbitral que condicionara el resultado. Inglaterra perdió porque renunció a jugar y Argentina terminó imponiendo su personalidad. El 2-1 repitió el marcador de hace cuarenta años y dejó a los argentinos a un paso de conquistar su cuarta Copa del Mundo.

La final frente a España también marcará la despedida mundialista de Messi. Si Kylian Mbappé no convierte frente a Inglaterra, el capitán argentino aún tendrá opciones de terminar como goleador del torneo si anota en la final. Para muchos, Messi ya superó a Diego Armando Maradona. Los números respaldan esa afirmación: ha sido más regular, más longevo y más ganador, además de acumular más títulos y mejores estadísticas. Sin embargo, en el plano emocional sigue pesando lo que Maradona hizo en México 1986 y el legado simbólico que dejó para varias generaciones. Ese debate probablemente nunca termine. Pero, desde una mirada objetiva, los números colocan a Messi en la cima.

Volvieron las camisetas azules. También la revancha eterna frente a la corona inglesa. Una vez más, Argentina reivindicó el orgullo de un país durante 99 minutos de juego. Ahora solo le queda un partido para alcanzar el bicampeonato, una hazaña que únicamente lograron Italia (1934-1938) y Brasil (1958-1962). Scaloni se enfrentará a Luis de la Fuente, actual seleccionador español y uno de sus profesores durante el curso de entrenador en la Real Federación Española de Fútbol. Quizá sea también el momento en que Messi le entregue definitivamente la posta a Lamine Yamal. El fútbol, al fin y al cabo, siempre encuentra la manera de seguir.

 

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