Vamos a explicar por qué el Reinfo va a ser ampliado. En diciembre del año pasado el Ministerio de Energía y Minas tomó la potestad de la formalización de la pequeña y minería artesanal.
Vale recordar que hasta diciembre pasado, los gobiernos regionales, a través de las direcciones regionales de minería, tenían la titularidad de la formalización. Ese modelo fracasó. Es decir, el modelo donde los gobiernos regionales formalizaban se acabó.
Sin embargo, lo que tenemos ahora es otro fracaso. Antes vale recordar que en junio pasado, de los más de 86 mil Reinfos se anularon más de 55 mil cuyo proceso de formalización había caducado. De estos 86 mil quedaron más de 31 mil vigentes; cuya promesa del anterior ministro fue que se les iba a formalizar a todos hasta diciembre próximo.
Cuando decimos que el anterior Minem ha fracasado es porque solo ha formalizado a 64 mineros. Ojo al dato: de los más de 31 mil Reinfos vigentes solo se ha formalizado 64. Un total fracaso.
Un dato: la revisión de un instrumento de gestión ambiental —según la ley— necesita de dos firmas (de un ingeniero ambiental y otro minero); en el Minem tiene que pasar por la revisión y aprobación de doce firmas. En los detalles está el demonio.
De todo lo anterior sacan provecho los Bellidos, los Cutipas y los Sánchez para inventar relatos que el “Estado está al servicio de las grandes mineras y que no quieren la formalización del minero artesanal/ancestral”. Relatos y narrativas.
Así también, algunas ONG nacionales —de izquierda, pero al servicio de intereses extranjeros— desarrollan hoy una intensa narrativa contra la agroexportación en Ica donde habría un abuso del uso del agua y por ende estarían atentando contra los derechos humanos. No es la primera vez que las ONG —supuestas ambientalistas— desarrollan este tipo de relatos contra la agroexportación en Ica en el sentido que habría una sobre explotación de los acuíferos, relato repetido desde hace más de dos décadas atrás.
Los “ambientalistas”, operadores y ONG, se empeñan en decir en cuanto foro y espacio en el extranjero hay que la agroindustria peruana ha construido pozos que “depredan los acuíferos” no obstante los mismos funcionarios de la Autoridad Nacional del Agua a nivel local han desarmado todas las acusaciones y narrativas y han explicado una y otra vez el ciclo de carga y recarga de estos acuíferos. No es casual que ONG sudafricanas, cuyos productos no pueden competir con los nuestros, desplieguen una carrera contra nuestra agroindustria. Allí está el detalle.
Lo que falta en Ica es la construcción de presas y represas para poder dotar a todos los ciudadanos de agua potable, pero eso depende del Estado.