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UN DOLOR DE CABEZA

El duelo

"La migraña es una enfermedad crónica que, si bien no tiene cura, sí es controlable y hoy existen múltiples recursos para su manejo".

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el duelo ernesto bancalari
Columna por Ernesto Bancalari. (Foto: Difusión)
Fecha actualización:
06/06/2026 - 07:05
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Cuando enfrentamos un duelo —por ejemplo, la pérdida de un ser querido, la ruptura de una relación o la pérdida del empleo— solemos atravesar cinco etapas: negación, ira, negociación, depresión y, finalmente, aceptación. Las personas con dolor de cabeza crónico también recorren estas etapas. A continuación, hablaremos de cómo suelen experimentarlas.

La primera etapa es la negación. “Se me va a quitar”, “seguro dormí mal”, “esta semana estuve muy cargada de trabajo, debe ser por estrés”, “no puede ser migraña tan seguido”. “Me tomo algo y sigo”. Pero el dolor persiste día tras día.

Después viene la ira o la frustración. “¿Qué me está pasando? ¿Por qué mi cuerpo no funciona como antes?” Empiezan las cancelaciones de reuniones con amigos o familia, y aparece la culpa por frenar a los demás. Como hemos dicho, el dolor “no se ve”, y entonces se repite una letanía de explicaciones a quienes no comprenden por lo que se está pasando. Uno termina agotado de dar explicaciones.

Con el tiempo y la persistencia del dolor, llega la negociación. Prueba todo lo que le recomiendan con la esperanza de mejorar, pero nada alcanza y el sufrimiento se intensifica. Esto conduce a la cuarta etapa: la depresión. El mundo se derrumba; hay dolor constante y aparentemente nadie percibe el esfuerzo por seguir adelante. Surgen angustia, insomnio y apatía. Se forma un círculo vicioso que lleva al agotamiento emocional. Y si algo alimenta al dolor, créame, es la ansiedad y la desesperación: “crece y nos lapida”.

Finalmente, llega la aceptación. “Estoy entendiendo mejor mi cuerpo y no voy a exigirme más de lo que debo. No me voy a sobre exigir en el trabajo; descansar también es cuidarme. Debo aprender a vivir de otra manera para dejar de pelear conmigo misma”. Y así pasan los días, las semanas y, para algunos, los años.

La migraña es una enfermedad crónica que, si bien no tiene cura, sí es controlable y hoy existen múltiples recursos para su manejo. No normalice el dolor en su vida. No existe “el dolor de cabeza normal”; nada de esto es aceptable.

Todo dolor de cabeza frecuente o persistente debe ser evaluado. No tema que le digan que tiene un “tumor”: eso es muy infrecuente. Las cefaleas primarias, como la cefalea tensional y la migraña, son las formas más habituales y tienen tratamiento.

Recupérese y recupere la vida junto a quienes más ama. La migraña tiene solución. 

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