Los cambios que el Congreso ha aprobado mediante leyes apresuradas en los últimos meses no respondían a demandas nuevas. En los casos de las AFP, la ONP, el CAS y el régimen agrario, se venían reclamando modificaciones desde hacía tiempo. Los aportantes de las AFP y la ONP llevaban años pidiendo cambios, como también lo hacían los trabajadores del CAS y el régimen agrario, pero sus voces no habían sido tomadas en serio o simplemente rechazadas y catalogadas de “exageradas” o “muy costosas”.