El ya octogenario tiranuelo Ortega acaba de eliminar definitivamente las elecciones en su desafortunado país (en realidad, quien más gobierna la Nicaragua de hoy es su excéntrica esposa y vicepresidente Rosario Murillo). En Cuba tenemos ya a un Estado completamente fallido a niveles casi de Somalia o Haití, llevado a extremos de miseria que ya ni luz hay. Es que el castrismo y el sandinismo han resultado mucho más nocivos para esos países que los lamentables dictadores tropicales (Batista y la dinastía Somoza) que les precedieron ¡Mucho peor resultó el remedio que la enfermedad!
Lejanos están los días en que muchos idiotas de generaciones anteriores —desde Sartre, Cortázar, García Márquez, Maradona, The Clash u Oliver Stone hasta gente de a pie— se ilusionaron tantísimo con la “Revolución Cubana” y el Sandinismo. Y si bien no hubo una dictadura tropical precedente para darle una aura heroica, algo similar sucedió en Venezuela con el chavismo (Noam Chomsky, Sean Penn, Michael Moore, Danny Glover, etcétera). Siempre me preguntaré como gente inteligente —salvo Maradona, un casi oligofrénico— pudo creer y defender por tanto tiempo a dictaduras evidentes que se justificaban con palabreos marxistoides, que además estaban insertando políticas económicas que a simple vista eran insostenibles por simple lógica y que inexorablemente iban a conducir al desastre más absoluto. Lo más trágico es que todo esto ha sucedido y aún tenemos muchos idiotas viejos y jóvenes en el Perú que votan o militan en la izquierda marxista, que aún existan partidos zurdos y con votos, como ese prehistórico JPP. Como bien, ya décadas atrás, advirtió Jaime Bayly durante un debate en la rotonda de la PUCP (1983): “Para ser rojo tienes que ser bruto”.
PD: Estuvieron muy bien los anuncios de ayer. Galarreta siempre ha estado abierto al diálogo y la negociación. Cuba es una magnífica elección tecnocrática para el MEF. Y Espá tiene el bagaje intelectual, el carácter y la prestancia para liderar Torre Tagle.